
La izquierda se reelige en Uruguay
José –Pepe- Mujica es el nuevo presidente del Uruguay. Ganó con el 53 por ciento de los votos en la segunda vuelta de las elecciones celebradas el domingo pasado. 10 por ciento más que su rival de la derecha, el ex presidente Lacalle. Su candidatura permitió la reelección del Frente Amplio, agrupación de partidos de centro y de izquierda.
Contribuyó el buen gobierno del actual presidente Tabaré Vázquez. A pesar de la crisis mundial, Vázquez mantuvo la estabilidad macroeconómica, los negocios prosperaron, mejoraron los ingresos de las familias de clase media y pobres, crecieron las agroexportaciones, se redujo la pobreza en 10 puntos, de 30 a 20 por ciento, la indigencia a la mitad, del 3 al 1.5 por ciento y el desempleo, hoy en 6.9%.
Mujica es el cambio en la continuidad del Frente Amplio. Su gobierno hará énfasis en la educación, la seguridad, la energía y el medioambiente. Para elevar los ingresos de las familias, sobre todo aquellas que se han quedado rezagadas en la pobreza y reducir las desigualdades.
Ahora, el gran atractivo de Pepe Mujica ha sido su sencillez y humildad, su hablar directo y franco y el estilo que promete para gobernar: “Me pareceré más a Lula que a Chávez”, aseguró en una entrevista a Página 12, diario argentino. Cree que para gobernar hay que conversar, escuchar, negociar y llegar a compromisos. Y respetar esos compromisos.
Ex ministro de agricultura, antes senador y tiempo atrás Tupamaro, líder del partido mayoritario dentro del Frente Amplio, la victoria de Pepe Mujica se explica por el apoyo de los jóvenes, de medianos y pequeños empresarios y hasta de grandes industriales y agroexportadores, los primeros porque encontraron en las políticas públicas del Frente Amplio oportunidades de empleo y los segundos porque vieron sus negocios prosperar gracias a la ampliación del poder adquisitivo de las familias uruguayas y a un Estado eficiente, diligente y en sintonía con las empresas privadas.
Y más aún: la coherencia entre el discurso y los hechos. Credibilidad.
Santo Domingo, 1º de diciembre de 2009


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