A tí, te asaltaron ?
Por Alejandro Maria
El autor es abogado y politico
Es la interrogante común entre los habitantes de San Juan de la Maguana.
Asaltaron una profesora, le llevaron la cartera… le dejaron los libros, 5:00 P.M.
Asaltaron a Nora a plena luz del día, aún no se repone de su angustia,4:00 P-M.
Asaltaron a un banquero, de los que venden números, 10:00 P.M.
Asaltaron a una joven que regresaba de la iglesia, 8:30 P.M.
Asaltaron a un ciudadano haitiano que vive en Villa Felicia, 10:00 A.M.
Asaltaron a un reputado médico que es funcionario del gobierno, 1:00 A.M.
Asaltaron en una farmacia propiedad de un médico, Coronel del E. N. 9:00 P.M.
Asaltaron y golpearon una estudiante de la UASD, 8:00 A.M.
La calle Trinitaria, entre la Dr. Joaquín Balaguer, la Circunvalación y la Aut. Sánchez, es una zona franca para la delincuencia, bosques, solares yermos, construcciones abandonadas, bombillas quemadas. Es un triángulo infernal. Asaltos, robos, violación de vehículos y sexo en el bosque, sobre un motor, en los vehículos y a ple Y no disfrute de la luna.
Los vecinos de Villa Ofelia están haciendo uso excesivo del hierro en puertas y ventanas, perros guardianes, aves sensibles, serenos, alarmas electrónicas.
Es el triángulo de la delincuencia.
La relación de las víctimas es interminable, variable y significativa.
A toda hora, de cualquier día, en la casa o en la calle, igual que en su negocio, se respira intranquilidad y desasosiego.
Pobres y ricos. Vagos y trabajadores.
Comerciantes y amas de casa.
Militares y civiles.
Extranjeros, como Bernardo Klobe, o criollos, como Nora, son víctimas de los asaltantes.
La seguridad es para asaltados y asaltantes.
Las víctimas están seguras de que volverán a ser asaltadas.
Los asaltantes están seguros de que no serán apresados.
Los únicos seguros, los que disfrutan de seguridad…son los asaltantes. Tan seguros están, que las autoridades no los han podido apresar.
Roban dinero.
Roban joyas.
Roban equipos del hogar.
Roban vestidos, calzados.
Roban tarjetas de llamadas telefónicas.
Roban medicamentos “especiales”.
Roban celulares.
Roban armas de fuego en los hogares que las tienen para su “protección”.
Han robado la paz y el sosiego.
Han robado el derecho de vivir y soñar …que no sea con ser asaltado.
Han robado la fe y la esperanza de los que confían en que quienes deben cumplir con su deber lo hagan.
Le sembraron el dolor a doña Minerva Rosario al violarle a su nieta.
La Policía local “apresa” a la motocicleta en la que viajaban los que asaltaron la Farmacia “Villa Ofelia”.
Sin luz en los lugares propicios para los asaltantes.
Con los solares tupidos de yerbas, arbustos, basura y escombros.
Con las construcciones abandonadas o sin vigilancia, fácil guarida para los asaltantes.
Qué bueno sería saber cómo se puede vivir en democracia sin seguridad.
Y aquí termino, pues, debo dedicarme a vigilar para evitar ser saltado de nuevo…por cuarta vez.
Y a ti, amable lector, te han asaltado?
A mi sí. Mírame trasnochado y desconfiado.
sábado, 2 de julio de 2011
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Carajo!!!!!!!!!!!!, cuando es que las autoridades actuaran?, cuando estemos todos aterrorizados?. A ver coñaso si la junta de vecinos pone de su parte y picoteamos al o los primeros ladrones o asaltantes que atrapen.
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