Anoche los sanjuaneros se lanzaron a las calles a celebrar la llegada del año 2010.En medio de una ciudad transformada y una juventud buscando diversión ligera.Hoy hay muchas cosas que contar.

San Juan de la Maguana está lleno de vehículos de lujo, sobre todo jeepetas y carros nuevos. Anoche una inmensa cantidad de personas salió a divertirse. La salida estaba llena, asi mismo el Café del Espía y la Gelería del Espía, El Tupinamba y la Discote Lecristal.El Caucho estuvo lleno virtualmente todo el día, aunque en la noche aflojó un poco porque la gente se fue para su casa a esperar "el cañonazo" y entonces se pusieron "en pinta" y ya no regresaron.

Pasada las dos de la Mañana una gran cantidad de personas, entre los 19 y los 60 años,se congregó en el liquor store Hansel. Aquello fue un "pandermoniun" porque ocuparon aceras y contenes. Los vehículos pasaban lentos, pero muy lentos, debido a la densa masa que se había desbordado.

Aquel lugar se ha convertido en un punto de encuentro para compartir, saborear un trago, ligar una novia (que luego podría ser una esposa), lucir la ropa nueva y figurear en grande.

Mucha gente no se está dando cuenta que San Juan está dejando de ser el pueblito "en donde todo el mundo se conocía" y poco a poco se convierte en una ciudad.Naturalmente, por mucho tiempo (largo tiempo) conservará su sabor a pueblo.

La ciudad de San Juan de la Maguana estuvo anoche increible celebrando la llegada del año 2010. Había gente por todas partes: en las iglesias (tanto evangélicas como católicas), parques , plazas, centros de diversión. La circulación de vehículos de motor (de todo tipo) fue notable y las calles estaban repletas de peatones. Esta ciudad ha dado un giro espectacular.

Cerca de las cinco dela mañana alguien gritó "vamos para los frezzer" y poco a poco el grupo se fue diluyendo y comenzaron aconcentrarse en los frezzer, el negocio de Claudio de los Santos, que con 20 años de fundado, es el lugar tradicional a donde van los trasnochados a finalizar una larga jornada de parranda.

Ya con el sol afuera la fiesta terminó de mala manera porque un grupo de bandoleros comenzó a tirar piedras y botellas y como era de esperarse se armó "el corre-corre" que le puso fin a un tiempo que ya iba a terminar felizmente.
Los antisociales armaron un desórden tan grande que varios agentes de la Autoridad Metropolitana de Transporte tuvieron que hacer varios disparos al aire para dispersarlos.Después del "lío" la gente se fue a acostar.
En Juan Herrera "el bonche" no fue pequeño. La gente celebró hasta el amanecer en "El Crucero".
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