miércoles, 30 de diciembre de 2009

Mi Punto de Vista

La Plaza Caamaño está lejos de ser un anfiteatro

Por: Edgar Valenzuela

La Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado acaba de inaugurar una plaza al lado del Hotel Maguana de San Juan, que el ingeniero Félix Bautista bautizó con el nombre de Plaza Francisco Alberto Caamaño. Hace unas horas apenas que dimos un paseo por el Centro Histórico ubicado a la entrada de la ciudad. Nos parece que el nombre está excelentemente escogido y el lugar también.

Anteriormente ahí había un solar abandonado que, con frecuencia, era usado como zafacón público por la gran cantidad de desperdicios tirados en su interior.

Ahora en la Plaza Caamaño hay espacios para la recreación, las actividades artísticas y diversos eventos multitudinarios.

Creemos que San Juan ha ganado mucho con la construcción de la misma. Se realza su valor histórico y crecen las opciones para reunir miles de personas.

En lo que consideramos que se comete un error es en llamar anfiteatro a la Plaza Caamaño. No es un Anfiteatro. Veamos por qué:

Los griegos, sus inventores, construyeron anfiteatros que eran teatros al aire libre que estaban formados por dos semicírculos escalonados, en piedra, que rodeaban por completo el escenario y permitían al público que estaba detrás, estar más alto, para tener mejor visibilidad.

Lo primero que salta a la vista en la Plaza Caamaño es que es rectactular, no semicircular; no es escalonada; ni está construida en piedra.

Al compararla con el diseño griego de un anfiteatro, no se parece ni siquiera minímamente. Tampoco se parece al Coliseo Romano, el cual se inspiró en el griego.

La estructura de la plaza obliga al público a estar alineado frente a la escena y viceversa.

Esta aclaración la hacemos con el propósito de evitar que los sanjuaneros, ante visitantes extranjeros, pasen por la vergüenza de decir una cosa por otra. O se desoriente a los estudiantes que no saben cómo es un anfiteatro.

La Plaza Caamaño (¡Qué bien suena!) debe ser llamada plaza porque eso es lo que verdaderamente es. Una plaza moderna, amplia e impactante que viene a enriquecer la oferta turística, urbanística y cultural de nuestra ciudad.

Pero nunca debemos repetir el error de confundirla con un anfiteatro como el que está en Altos de Chavón, en La Romana.

El autor es periodista y escritor.

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