viernes, 11 de septiembre de 2009

“Buscar el puesto debido para cada momento"


Por: Emerson Fortuna Batista

Hace unos cuantos meses, en este mismo periódico, tuve la oportunidad de leer un artículo de Paulo Coelho llamado cerrando círculos, sobre las etapas por la que debe ir atravesando el ser humano, bastante interesante por cierto, como lo son todos sus libros, (aunque este no sea uno de ellos claro está), y me atrajo de tal manera que tuve que leerlo inmediatamente.

Pues esta reflexión de este conocido autor Brasilero es muy acertada, ya que a lo largo de la vida (se que muchos me darán la razón) vemos personas que se quedan inmersos en tiempos a los que ellos ya no pertenecen, y es muy triste ver que estas cosas pasan. (Pero hay que aceptarlo y aprender a vivir con ello, porque después de todo es algo que pasa en nuestro querido planeta).

Tal vez, ese articulo no lo leyeron ese tipo de personas, porque posiblemente la lectura no es uno de sus placeres, (también pudo haberse dado el caso que la persona no tuvo el tiempo suficiente, o no es de su interés el articulo o el autor en cuestión del mencionado texto porque hay que agotar todas las vertientes, si es que queremos explicar bien este asunto), o tal vez porque el que no lee no sabe que esta vacío, esto es algo que sólo comprende el que le gusta la lectura y le interesa el saber. Pero podría ser que no lo leyeran simplemente porque creen no tener ese problema y nada más.

Pero, ¿a cuantas personas no vemos a diario (o casi) en una función que si bien no se lo decimos al menos pensamos… “ya esa persona no debió haber quemado esa etapa”?

Pero lo que no sabemos es que esa persona quedó atrapada en esa parte, en ese escalón de la vida. Sin pensar que la vida da cambios y recovecos. Que hay momentos en que se debe avanzar, comprender que hay etapas en las que ya no se cabe, de la que uno no forma parte, en la cual ya no se encaja.

Uno de los casos de los que se debe estar conciente, es que llegan nuevas generaciones a los puestos que uno ocupaba, puestos que es bueno aclarar que no son de por vida, ni es un legado, mucho menos una herencia, como creen algunos funcionarios políticos con los puestos que ocupan en algún momento la vida, (y al que le sirva el zapato que se lo ponga), y estos nuevos personajes hay que recibirlos cortésmente, sin dejar el puesto hasta el momento que a uno le corresponda por supuesto.

El hombre cada vez debe seguir un propósito más elevado que el pasado.

Pero hay que saber buscar su espacio en donde a cada uno le corresponda en el momento debido, pero sin molestia, con desapego, sabiendo que los años pasan y no necesariamente tiene que ser para mal, si se han empleado con sabiduría y con visión.

Y no solamente me refiero a lo pueril, en lo que cabe la etapa de vanidad de la juventud y otras trivialidades de la vida, aunque no está mal quererse uno mismo, pero sin llegar a lo enfermizo ni al narcisismo, porque sabemos de sobra que todos los excesos son nocivo, (y hablo de la vanidad en todos los sentidos posibles de la palabra, que es bastante amplio).

También hay que mencionar el amor, cuando una relación termina (independientemente del tiempo que esta se tomó) se debe saber que hay que continuar, que ya no es tu y ella o tu y el, si no tu, y que esa persona (tal vez) lo decidió por encima de tus sentimientos.(y dicen que hay que ser feliz si la otra persona lo es aun y no sea contigo, pero hay personas que no lo ven así, porque debería ser feliz con uno no con otra persona si uno quiere la felicidad para ese ser, o se preguntan “¿entonces en donde queda la felicidad mía?”. Pero ese podría ser otro tema porque la opinión del “amor” es muy controversial, y creo que es algo que los humanos no manejamos muy bien).

Pero no podemos terminar sin mencionar el trabajo, hay que tratar de evolucionar, independientemente de cual sea la situación de cada quien.

La reflexión para el día de hoy es que hay que saber en qué lugar está el sitio que se debe ocupar en cada etapa en el momento adecuado. Y si se está en el tope o en el máximo nivel, pues saberlo y preservarlo, y así orientar no a todos, sino, a quien lo merezca y por tanto que lo amerite.

El autor es escritor, poeta y estudiante de término de la carrera de derecho.

2 comentarios:

  1. con la sutileza y elegancia que le caracteriza a emerson fortuna esta aqui haciendo un enfoque muy necesario en estos tiempos las etapas de la vida hay que pedirle a dios sabiduria para saber cuando se ha agota un ciclo vivido en nuestro pais lo vemos a diario con la inmadures de las personas y es un muy buen ejemplo nuestros politicos.

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  2. En verdad este artículo es muy interesante.El motivo rector de su planteamiento es recordarnos que la vida es lineal y no espiral. Como bien cita las recomendaciones de Paulo Coehlo, en una sintesis que nos lleva al mismo lugar. cerrar capítulos, cerrar puertas, cerrar círculos y vivir el presente.
    Ciertamente, como lo ha planteado Deepack Chopra, y hasta el mismo Jesucristo , el Divino Maestro, el presente es lo único que tenemos. Si no vivimos en el presente y nos quedamos atrapados en el pasado, estaremos vivendo dentro de un mundo ficticio, en el cual todo cuanto realicemos carecerá de contexto, pues una cosa será el mundo real, y otra, muy distinta, el mundo de nuestra imaginación, sentimientos y emociones. La gente que se queda en el pasado, por lo general, siente que vive en una época equivocada,(y así lo expresa con cierto matiz de trágica vanidad) lo cual no es verdad, lo que pasa es que se ha quedado en uno de los escalones del edificio de la vida, como bien lo expresa el autor de este artículo. Buen trabajo.

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